-"Lo siento, amigo. ¿Murió ella de cáncer mamario?" "No. Ella esta sana y bien. Pero sus pechos me alimentaron cuando era un bebé y fueron albergue cuando tuve miedo o me sentí solo de niño. Estoy muy agradecido por los pechos de mi madre y por su salud."
"Entiendo", respondió el otro, no muy convencido.
"También llevo esta cinta para honrar a mi esposa", continuo diciendo el hombre.
"¿Y ella también esta bien?"
"Claro que sí. Sus pechos han sido fuente de amor, para ambos. Con ellos alimentó a nuestra bella hija de 23 años. Estoy agradecido por los pechos de mi mujer y por su salud."
"Ya veo. Y supongo que también lleva la cinta para honrar a su hija."
No. Es muy tarde para eso. Mi hija murió de cáncer mamario hace un mes. Ella pensó que era demasiado joven para tener cáncer, por lo que cuando accidentalmente notó una pequeña protuberancia, la ignoró. Ella pensó que como no le causaba molestia o dolor, no había nada de que preocuparse."
Conmovido y avergonzado, el extraño dijo: "Lo siento, señor."
